martes, 24 de mayo de 2011

Lost 1r aniversario

Hace un año del final de Lost.

Todo el mundo se acuerda qué estaba haciendo el 11 de septiembre de 2001. Yo estaba estudiando para un examen de recuperación de la uni, en el comedor de mi casa, con mi hermana durmiendo en el sofá. Yo tenía la tele puesta, por eso de que no podía estudiar en silencio, y cuando lo ví, la desperté con su consecuente enfado. Cuando lo vio se quedó de piedra y llamamos a mis padres corriendo que estaban fuera de vacaciones.

Todos nos acordamos con quién compartimos la final de OT 1. Fue un fenómeno fuera de serie. Recordarlo ahora es algo casposo, por como ha acabado el formato, pero no podemos olvidar lo que se volcó todo el mundo con Rosa, Bisbal y Bustamante, que le robó la tercera plaza en el último momento a Chenoa. Yo estaba en mi piso de estudiantes. Éramos 4, una siempre estaba estudiando, los otros 3 siempre estábamos mirando telebasura y jugando a la play. Ese día también lo compartimos... y lo que nos reímos!!

Todos nos acordamos de nuestro primer polvo. Aunque en muchas ocasiones dicen que es mejor olvidarlo. En mi caso pues también se cumple esa teoría. Pasopalabra.

Los culés nos acordamos de aquella final de Wembley, minuto 111, año 92, 20 de mayo. Stoichkov, Bakero... y Koeman! Yo estaba en mi casa, con mis 10 añazos. No recuerdo que fuera muy futbolero, pero ese gol fue un punto de inflexión en mi vida. La euforia me invadió en décimas de segundo y me puse a correr por toda la casa. La alegría me desbordaba y recorrí todas las habitaciones gritando. Las de la primera planta y las de la segunda también. Supongo que en ese punto mis padres respiraron aliviados y pensaron "no es gay". Pero sí, se puede ser gay y futbolero.

Hay fechas señaladas por todos. Hechos banales y hechos históricos, pero que son preciosos y te dejan una huella. Te marcan para siempre a tí y a los que los han compartido contigo.

Lost se convirtió en una rutina (droga) que me viví con alguien que lleva siendo especial para mí desde hace más de siete años. Hemos vivido la serie siempre juntos, y eso me encanta.

En la season finale yo llegaba de Granada. Llegué a la medianoche, después de estar conduciendo todo el viaje, pero no me quería perder el capítulo en su horario de estreno mundial, así que dormí unas tres horitas y me levanté para ver el capítulo. Pero eso apenas lo recuerdo. Entre el sueño, la confusión de cuatro y la paleta de después comentando el final de una de las mejores series EVER, me ofusqué y no pude vivir ese momento como se merecía.

Por suerte, esa noche, retomamos nuestra pequeña gran rutina y juntos pudimos ver el final de Lost como a nosotros nos gustaba. Una fecha más para la posteridad.



1 comentarios:

Lleonard Pler dijo...

Què bonic això, no? Aprofitar l'any sense Lost per repassar tants moments.

La veritat és que sí, hi ha moments que marquen. Fixa't que el gol d'en Koeman fins i tot el recordo jo!!!

També recordo matinar per veure els 6x17/18 de Lost. Recordo el lloc, la companyia, que jo estava tan nerviós que havia de mastegar un xiclet, que desde les primeres imatges ja vaig sospitar de què anava tot, i tot i així em vaig sorprendre... En fi, inoblidable.